Tsunami.
Que para escribir mucho se necesitan recuerdos o imaginación.
Lo mismo que para contarte
cuanto de extraño o cuanto te deseo.
Que para pensar en ti
no hacía falta mas que besarte y sentir,
oler y paladear tu verdadera esencia.
Y así pasa la vida, contigo y sin ti,
a veces, en ocasiones,
con la calma de un lago
o con la fuerza del viento,
con la paz de tus brazos
o la guerra de tu cuerpo.