Hoy de ti ya me despido
como lo hace al sol a media tarde.
Cayendo lentamente muere
dando paso a una oscuridad perenne.
Hoy en ti mi río se seca,
para dejar de tener agua que alimenta.
Llega la dura sequía a la mente
la que muere mal y lentamente.
Ayer en ti todo todo florecía,
todo era disposición y buena lucha.
Había un halo de luz constante
que al alma y la razón iluminaba.
Mañana ya no habrá nada de nada,
todo se acabo y es para siempre.
Ya no quedará ni ese recuerdo
de lo que un día hacía que te esperara.
Hoy de ti ya me despido,
en un adiós que quedará eternamente.
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