Perdería mil batallas en tu cuerpo,
para ser esclavo eterno de tu piel.
Tu boca sería la prisión de la mía
y sólo para derrotarme con su miel.
Ganaría el cielo vencido en tu cabello
y entre tus piernas al paraíso entraría.
Y tan solo de pensar en ese holocausto,
un millón de veces moriría y resucitaría.
Y sin embargo muero por tenerte,
y por no lograr estar ahî,
en tu corazón de forma permanente.
Y sí, aunque pueda verte
no será lo mismo imaginarlo,
porque sin ti preferiría morir sin suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario